Beneficios para paciente y terapeuta

El masaje en silla se destaca por lo práctico y accesible. Favorece la corrección de malas posturas y reduce de estrés. La ventaja que tiene es que se puede hacer cerca del puesto de trabajo, evita las bajas laborales ya sea por estrés, cervicalgias y lumbalgias.

Aumenta la productividad laboral y el optimismo a nivel general. También refuerza el sistema inmunológico. Es un tipo de masaje, por la postura en la cual se desarrolla, indicado para poder realizarlo a embarazadas, con todas las precauciones del caso.

Es una técnica que para el terapeuta no ocasiona un gran desgaste físico. En general son sesiones de entre 15 y 30 minutos. La persona se encuentra vestida y hasta calzada. Se implementan distintas técnicas ya que es un masaje anti-estrés, sedativo, descontracturante. No se necesita ropa especial, ni se usan cremas o aceites. El masajista trabajará sobre las zonas donde se refleja mayor tensión como espalda, caderas, brazos, hombros, cuello y cabeza. En algunos casos se trabajan las piernas. En General la técnica que se aplica es la de Shiatsu o masaje tradicional japonés con técnicas de amasamientos y elongación.